¿Conoces los perfiles DISC?

Forman parte del sistema de análisis de la personalidad desarrollado hace casi un siglo por William Moulton Marston, el psicólogo y —espera— inventor de Wonder Woman. Y, al igual que la heroína de cómic de Marston, siguen siendo tan relevantes hoy como el día en que se plasmaron por primera vez.

El sistema DISC de Marston comenzó con los cuatro puntos cardinales de la personalidad que dan nombre a los perfiles: dominancia (D), influencia (i), estabilidad (S) y escrupulosidad (C). Marston observó que puedes definirte, en términos generales, mediante uno o dos de estos rasgos que más se ajustan a ti.

Si dos rasgos adyacentes se ajustan mucho a ti, puedes ser más específico al identificar cuál de ellos se manifiesta principalmente en tu comportamiento.

En total, esto da lugar a 12 combinaciones. Descubrir cuál de las 12 eres y cómo encajan tus colegas en la ecuación puede facilitar muchísimo el trabajo conjunto. Aquí tienes una guía sobre cómo identificarte a ti y a quienes te rodean, y qué hacer con los resultados.

El Desafiante (DC)

El tipo Desafiante no se anda con rodeos. Es decidido, exitoso y asertivo, aunque también puede ser percibido como insensible, impersonal o distante. Esto se debe a que se siente más cómodo en una posición dominante, ya sea liderando al equipo o siendo una voz influyente.

Esta confianza, combinada con su creatividad, lo convierte en un aliado valioso. Demasiados Desafiantes en un equipo pueden generar problemas, pero por eso es útil identificar los tipos que te rodean e intentar equilibrar estas personalidades en consecuencia. Si tú eres un Desafiante, esto podría significar aprender a ir más despacio y escuchar las voces más silenciosas a tu alrededor.

Los Desafiantes también pueden beneficiarse de intentar valorar los resultados intangibles y las inversiones a largo plazo, incluso si no son tan satisfactorios como la recompensa inmediata de una decisión arriesgada.

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El Ganador (D)

Primo hermano del Desafiante, el Ganador es un tipo dominante que toma decisiones desde arriba.

Es una persona centrada e inspiradora, y puede ser un líder absoluto que exige resultados en lugar de dedicar tiempo a trabajar en los detalles de las tareas diarias. Examinará la investigación y las ideas que ha generado su equipo —trabajando en un entorno que él ha moldeado— y tomará las mejores decisiones sobre cómo proceder.

Al igual que el Desafiante, si este eres tú, podrías beneficiarte de ir más despacio de vez en cuando para conocer las personalidades que te rodean, en lugar de avanzar basándote únicamente en suposiciones y energía pura.

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El Buscador (Di)

El Buscador es un pionero. Está dispuesto a tomar el camino difícil hacia el éxito si eso significa crear procesos e ideas más rentables. Le frustra dormirse en los laureles y animará a sus colegas a idear nuevas formas de trabajar.

Puede trabajar más estrechamente con sus colegas que el Ganador o el Desafiante, pero aun así conviene ser breve, audaz y directo al comunicarse con un Buscador.

Pero si encajas en esta categoría de personalidad, necesitas cierta autoconciencia para mantenerte en el buen camino. Los Buscadores tienden a innovar por innovar y pueden enamorarse de una idea por su novedad en lugar de por su verdadero valor. Ten cuidado de no pasar por encima de los sentimientos y las necesidades de tus colegas mientras buscas formas de maximizar el potencial de tu empresa, porque las personas son lo más importante.

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El Arriesgado (iD)

El Arriesgado también se centra en las ideas nuevas y en dar saltos audaces hacia adelante. Es posible que tenga menos interés en buscar una posición de autoridad, lo que significa que explorará esas ideas junto a sus iguales dentro de la jerarquía, sobre el terreno.

Si tienes a un Arriesgado como colega, intenta averiguar cuál es la mejor manera de equilibrar la carga de trabajo entre ambos. Puede ser más productivo que lidere nuevas tareas audaces mientras tú gestionas las actividades cotidianas en curso.

Y si tú eres un Arriesgado, recuerda que trabajas como parte de un equipo. Puede que te frustre el ritmo más lento de tus colegas, ¡pero su forma de trabajar también tiene ventajas!

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El Entusiasta (i)

¡Todo el mundo quiere a un Entusiasta, al menos una vez que se ha disipado la niebla de primera hora de la mañana!

Es una persona extravertida cuya pasión es contagiosa y que puede reanimar la moral decaída en una sala de reuniones cansada. Esa mente hiperactiva es excelente para resolver problemas e impulsará a un equipo durante los momentos difíciles hasta devolverlo a la luz.

Sin embargo, su encanto y entusiasmo pueden producirse a costa de dedicar tiempo a escuchar atentamente a los demás. Si te reconoces en el Entusiasta, asegúrate de reflexionar sobre lo que tus colegas intentan expresar antes de tomar su idea y ponerla en marcha.

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El Compañero (iS)

El Compañero, en cambio, siempre está dispuesto a escuchar y empatizar con sus colegas. Su entusiasmo se manifiesta a través del apoyo emocional y profesional que ofrece a los demás. Es seguro de sí mismo, perspicaz y accesible, y constituye el núcleo social del equipo.

Sin embargo, el Compañero tiene un corazón tan bondadoso que su propio trabajo puede quedar relegado frente al apoyo que brinda a los demás. Si crees que eres un Compañero, genial: eres una persona encantadora; solo recuerda que tu equipo también se beneficiará si eres un poco más asertivo al priorizar tu propia carga de trabajo.

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El Colaborador (Si)

El Colaborador une a las personas. Su empatía y sus habilidades para escuchar lo sitúan en una posición ideal para formar equipos y unidades de trabajo que funcionarán bien juntos y llegarán a ser más que la suma de sus partes.

Al igual que el Compañero, si eres un Colaborador, se puede confiar en que velarás por los demás y garantizarás que se reconozca debidamente el mérito por los éxitos de tu equipo.

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El Pacificador (S)

Si perteneces al punto estable de la brújula DISC, se puede contar contigo para servir de ancla a tus compañeros de equipo y tender puentes entre la dirección y el personal.

Conoces el trabajo al dedillo. Eres considerado, pacífico y cuidadoso, cualidades que son elementos esenciales en un equipo dinámico. Quizá los cambios te inquieten o no quieras asumir riesgos; esto hace que sea aún más valioso para ti aprender y comprender los otros tipos de personalidad, para que puedas desarrollar confianza en quienes pueden impulsar la empresa en direcciones para las que no te sientes cien por cien preparado.

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El Técnico (SC)

El Técnico no es necesariamente bueno con la tecnología, aunque puede serlo; más bien, es lógico y comprende todos los entresijos de la propia empresa.

Esto puede significar que se contenta con realizar tranquilamente su trabajo sin interactuar demasiado con sus colegas ni presionar para conseguir nuevos avances. Si este eres tú, se te valorará por la determinación con la que realizas tu trabajo, pero intenta involucrarte más con tus colegas y con las nuevas ideas para lograr una sensación de realización más completa.

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El Pilar (CS)

El Pilar es una persona confiable que evita los conflictos, pero no rehúye las responsabilidades.

Cuando tratas con este tipo, puede ser útil empezar con preguntas y detalles para involucrarlo en lo que está sucediendo y asegurarte de que está en sintonía.

Es un buen trabajador, pero su naturaleza reservada significa que podría quedarse atrás si los tipos de personalidad más asertivos no se toman la molestia de incluirlo.

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El Analista (C)

Si eres analista, sabrás lo fácil que es dejarse seducir por los detalles. ¡Puede que pierdas la noción del tiempo y de tu entorno en el camino hacia el perfeccionismo!

Tu concentración y perspicacia son un activo para el equipo, pero asegúrate de consultar con los demás para no acabar persiguiendo conejos blancos mientras el resto de la empresa va en otra dirección.

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El Perfeccionista (CD)

El Perfeccionista presta atención a los detalles y es asertivo, una combinación poderosa, ¡pero con la que puede resultar difícil convivir! Por otro lado, si tienes a un Perfeccionista como jefe, realmente te verás impulsado a sobresalir y es probable que avances rápidamente en tu puesto.

Si trabajas con un Perfeccionista, no tengas miedo de llamar su atención sobre el panorama general utilizando un lenguaje claro y argumentos lógicos para volver a priorizar el flujo de trabajo.

Como con cada tipo de personalidad, si este eres tú, te beneficiarás de identificar las fortalezas de tus colegas, comunicarte abiertamente y valorar el tiempo que pasas con la diversa fuerza laboral que te rodea.

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G. John Cole

John es un nómada digital y escritor freelance. Especializado en liderazgo, medios digitales y crecimiento personal, entre sus pasiones se encuentran el cine mundial y las galletas. INFJ e inglés nativo, siempre está en movimiento, pero suele vérsele en el Reino Unido, Noruega y los Balcanes. Encuéntralo en @gjohncole.