A lo largo de los siglos, los seres humanos han encontrado consuelo al aire libre. La naturaleza ha inspirado las obras de grandes artistas y escritores, como Keats, Millais y Turner. Estos artistas vieron en la naturaleza lo que aún vemos hoy: un refugio seguro y una oportunidad para escapar del caos de la ciudad.

Pero ¿qué tiene la naturaleza que nos hace sentir bien, seamos Introverts o Extraverts?

La naturaleza hace feliz a todo el mundo

Desde hace mucho tiempo, los científicos sienten curiosidad por los efectos de la naturaleza en los seres humanos. Y todos sus estudios apuntan a la misma conclusión: la naturaleza hace que todo el mundo se sienta a gusto.

Encontramos una posible explicación de este fenómeno en la teoría evolutiva del biólogo E.O. Wilson. Según la hipótesis de la biofilia de Wilson, los seres humanos buscamos los espacios al aire libre porque es donde nuestra especie podía encontrar alimento, refugio y comodidad. Estas cosas son esenciales para nuestra supervivencia y, por lo tanto, nos atraen de forma innata.

Estudios recientes van más allá de esta idea y revelan cómo la naturaleza afecta positivamente nuestro estado de ánimo al reducir los niveles de estrés y contribuir así a nuestro bienestar general.

Pero es especialmente relajante para los Introverts

Como Introvert, siempre me han atraído los espacios al aire libre. Recurro a la naturaleza cuando me siento estresado, frustrado o necesito paz y tranquilidad. Tumbarme sobre la hierba o correr por la playa me hace sentir conectado de una forma que rara vez siento cuando estoy con otras personas.

Antes pensaba que era el único que se sentía así, hasta que descubrí que la mayoría de los Introverts comparten esta sensación. Los Introverts necesitan tiempo para recargar energías, y la naturaleza nos permite hacerlo. Los espacios al aire libre ofrecen un lugar seguro que normalmente no podemos encontrar cuando hay demasiados estímulos a nuestro alrededor.

Así que, aunque pasar tiempo al aire libre beneficia a todo el mundo, puede ser especialmente valioso para los Introverts amantes de la soledad. Aquí tienes cinco razones por las que los Introverts disfrutan de estar en contacto con la naturaleza.

Soledad

El cerebro Introverted es más sensible a la dopamina, el neurotransmisor que regula el placer. Esto significa que necesitamos menos dopamina que los Extraverts. Si recibimos demasiada, podemos sobreestimulamos.

Las interacciones sociales, como una reunión de trabajo o asistir a una fiesta, pueden agotarnos rápidamente. Después de este tipo de actividad, necesitamos pasar un tiempo a solas para procesar nuestros sentimientos.

La soledad es fundamental para los Introverts, porque es la forma en que nos recuperamos de la sobreestimulación.

Por ello, dar un paseo al aire libre es perfecto para los Introverts, porque nos proporciona el espacio que necesitamos para que nuestra mente se serene. Después de un baño de bosque, podemos volver a nuestra ajetreada vida sintiéndonos renovados.

Alivio del estrés

El estrés es una experiencia habitual para muchas personas y, en dosis extremas, puede tener consecuencias perjudiciales tanto físicas como mentales. Aprender a manejar el estrés es especialmente importante para los Introverts. ¿Por qué? Porque, posiblemente, tenemos más probabilidades que los Extraverts de desarrollar problemas de salud mental. Los profesionales médicos sostienen que los Introverts tienen mayores probabilidades de desarrollar depresión e incluso presentan un mayor riesgo de suicidio.

Entonces, ¿cómo puede ser la naturaleza la solución? Bueno, puede ser el remedio perfecto cuando te sientes abrumado. Algo tan sencillo como una rápida caminata de 15 minutos por el bosque puede reducir los niveles de cortisol, la hormona responsable del estrés.

Rendimiento cognitivo

En lo que respecta al rendimiento cognitivo, los Introverts y los Extraverts funcionan de manera diferente. Como Introvert, puedo confirmar que soy más productivo cuando estoy en un entorno silencioso.

Durante mi época como becario universitario, tenía un compañero de trabajo que escuchaba música sin auriculares. Todos los días se sentaba en su escritorio y subía el volumen de los altavoces, como si el ruido fuera lo más natural del mundo.

Esto solía volverme loco. Finalmente, le hice saber que no podía trabajar con su música porque me distraía demasiado.

Para los Introverts, estas situaciones estresantes pueden ocurrir en cualquier momento, y la naturaleza podría ser la solución. Los estudios científicos confirman que pasar tiempo al aire libre puede mejorar el rendimiento cognitivo, lo que convierte a los espacios exteriores en el refugio perfecto para la mente sensible y hiperactiva de un Introvert. Así que, la próxima vez que te sientas desconcentrado, ¡sal a caminar!

Creatividad

Es común que los Introverts tengan actividades creativas o aficiones como escribir, pintar, la música o la fotografía. En mi caso, siempre me ha resultado más fácil expresarme mediante la palabra escrita. En la escuela, me aterraba imaginar la posibilidad de tener un examen oral en lugar de uno escrito normal. Esta necesidad creativa puede deberse a nuestra introspección y capacidad para reflexionar profundamente.

La belleza de la naturaleza ha inspirado a diversos artistas, y también puede impulsar tu creatividad. Lejos del caos del mundo, el entorno natural es el escenario perfecto para dejar que tu mente creativa divague.

Último recurso: ¡lleva el exterior al interior!

Puede que estés pensando: «todo esto está muy bien, pero ¿qué pasa si no puedo (o no quiero) salir?» Es comprensible. Como Introvert, entiendo que a veces es mejor quedarse en casa leyendo que salir.

Buenas noticias para ti, Introvert: puedes disfrutar de los efectos positivos de la naturaleza desde la comodidad de tu hogar. ¿Cómo? Te pondré un ejemplo.

El otoño es mi estación favorita. Creo que esto es algo común entre los Introverts. Al fin y al cabo, el tiempo lluvioso nos da la excusa perfecta para evitar las interacciones sociales. Escuchar la lluvia caer afuera y el viento arremolinarse es una de mis cosas favoritas. Me parece increíblemente pacífico. Cuando trabajo, me ayuda a sentirme concentrado y tranquilo.

Cuando no llueve, todavía puedo recrear este ambiente otoñal. Simplemente busco listas de reproducción con sonidos de lluvia en Youtube. ¿Y sabes qué descubrí? Tiene el mismo efecto, como si realmente estuviera lloviendo.

Pero no soy solo yo quien lo dice. En un estudio reciente, los investigadores utilizaron un escáner de resonancia magnética para medir la actividad cerebral de las personas mientras escuchaban sonidos de la naturaleza grabados. Los resultados fueron fascinantes.

En general, los sonidos de la naturaleza revelaron un aumento de la respuesta parasimpática, que es la que ayuda al cuerpo a relajarse y funcionar en condiciones normales. Esto significa que, aunque no quieras salir, puedes escuchar sonidos de la naturaleza grabados y crear un ambiente tranquilo en casa.

¿Has salido al aire libre últimamente?

Pasar tiempo en contacto con la naturaleza puede ayudarte a recuperarte de las actividades cotidianas estresantes, especialmente si eres Introvert. Así que deja el teléfono a un lado un rato y ¡sal a explorar la naturaleza!

Andreia Esteves

Andreia es una INFJ que solía pensar que era la única persona en el mundo aterrorizada de contestar el teléfono. Trabaja como escritora independiente y cubre todo lo relacionado con la salud mental y la psicología. Cuando no escribe, la encontrarás acurrucada con un libro o preparando dulces veganos. Encuéntrala en: https://andreiaesteves.com/